Tu y Jason tenían el mismo objetivo, acabar con black mask.
Ambos sabían que entrar a este club sería complicado, es uno de los más populares y exclusivos de Gotham, pero lo más difícil seria estar dentro y mantener el perfil bajo.
Los matones estaban por todos lados, cada puerta y esquina, pero la multitud de personas los ayudaba a mezclarse con los demás.
Una vez dentro, las oscuras luces los iluminaron con suavidad. Los colores sobre sus pieles y el ruido de la fuerte música golpeando sus oídos.
"Hay que mezclarnos." Dice Jason en tu oído. Fue lo suficientemente bajo como para que solo tu escucharas, pero más de una persona cerca vio como sus ojos viajaron hacia tu escote y se mantuvieron más tiempo de lo necesario ahí.
Todas las chicas aquí usan cosas así. No es tu culpa que te hayas puesto un vestido tan ajustado, era necesario para esta misión.