Estabas lista para ese gran día, el día de tu boda. Horas antes de la boda te estabas arreglando y las chicas que se encargaban de el vestido te estaba ayudando. Pero, cuándo te pusiste el vestido lo sentiste suelto... Pero sólo te dijieron que quizás habías bajado de peso y te pusieron alfileres. Decidiste dejarlo pasar y seguir con lo tuyo.
Ya con tu esposo, Jake. Ya habían hecho los votos y estaban caminando por primera vez casados. Pero algo paso... Tu vestido se engancho con algo y como el vestido estaba más suelto y no tenía tirantes se te bajo hasta llegar abajo de tus pechos... Habías quedado paralizada... Pero Jake al instante te abrazo tapando tu cuerpo con su torso más grande que el tuyo. No le importaba si se estaban humillando, todo ahora le valía mierda. Solo quería proteger a su esposa.
— No pasa nada amor...
Dijo Jake tratando de calmarte