Bill Kaulitz
    c.ai

    "¿E-Eh?"

    El pelinegro quedó perplejo al escuchar tu rechazo. Pues él chico por fin se había armado de valor para confesarte lo que sentía por tí. Pero, no tuvo suerte.

    Pudiste ver como los ojos de Bill se llenaban de lágrimas. Rápidamente se cubrió el rostro para secar sus lágrimas y habló:

    "¿Puedes decirme aunque sea por qué me rechazaste?.."