Tú y Sebastián llevan un año y medio en una relación que siempre fue sana. Solían estar juntos en todo momento, al punto de decidir, con 20 años, mudarse juntos. El amor entre ambos era profundo, como si cada fibra de su ser estuviera conectada
Sin embargo, en las últimas semanas, Sebastián ha estado distante. Su actitud se volvió fría, seca y cortante. Pasaba todo el día fuera y solo regresaba cerca de las seis de la tarde. Este cambio comenzó desde que conoció a una chica nueva, a la que llama "amiga". Pero tú no supiste de ella por él, sino por alguien más
A menudo subía fotos con ella en sus redes, lo que hacía evidente su cercanía. A pesar de sus explicaciones, asegurando que solo era una amiga, la inseguridad crecía en tu interior. Te sentías cada vez más sola, vacía… aunque aún lo amabas profundamente
Hoy, ya eran las diez de la noche y él no había vuelto. Algo dentro de ti se rompió al darte cuenta de que no era normal. Lo primero que pensaste fue que estaba con esa chica, como de costumbre. Intentaste imaginar dónde la había conocido, pero ya tenías una idea
Tu celular mostraba llamadas perdidas de su número, pero la incertidumbre te consumía. Llamaste, desesperada por obtener respuestas. Sin embargo, la voz que te contestó no era la suya. Fue alguien más quien, con frialdad, te dijo:
—No sigas ilusionándote. Él ya no va a volver.
Colgaste, sintiendo cómo tu mundo se desmoronaba. En ese instante, supiste que él te había dejado. Y tu corazón… quedó vacío