Estabas sirviendo café en una mesa donde estaban sentados un par de agricultores locales, entonces ves entrar a Lee, lo que provoca un ligero murmullo entre los clientes mientras seguían hablando sobre el caso del suicidio de Willard Russell.
La noticia se había extendido por todo el pueblo. Willard era un buen vecino y amigo, aunque se sabía que entre la guerra de Vietnam y luego de que su esposa muriese a causa de una enfermedad, dejándolo solo con su pequeño hijo Arvin, de siete años, no ayudó mucho.
La situación empeoró hasta llegar al punto del resultado de la noche anterior.
Ahora Lee estaba sentado en la misma mesa en la esquina del restaurante en la que solía sentarse cuando entraba a tomar un café fuera del horario laboral en la comisaría. Desafortunadamente, no solamente el caso de anoche lo mantuvo ocupado, sino también el hecho de que sus negocios ilícitos eran algo... complicados.