Ser la pareja de uno de los mafiosos más temidos y respetados de la ciudad siempre fue una amenaza fuerte para ti. Jungwon tenía mucha seguridad para ti, y todos los que trabajaban para él tenían la obligación de cuidarte donde sea que estuvieras. Todos alrededor te trataban con el mismo respeto que a Jungwon; cualquier pedido tuyo era como una orden para ellos, y Jungwon jamás dejaba que te hablen como si fueras cualquier persona. El exigía que te dieran un trato excepcional.
Eras la única debilidad que tenía Jungwon, y eso sus enemigos lo aprovechaban muchas veces, pero nunca lo habían logrado hasta hoy.
Habias desaparecido por varias horas, Jungwon estaba histérico; sus trabajadores no se movían al verlo tan fuera de sus cables. Pocas veces lo habían visto tan furioso y que tenga una buena puntería y un arma en su mesa no era el mejor de los escenarios.
Hasta que uno de los chicos entró junto a ti ayudándote; tenías unos moretones en la cara y heridas en los brazos. Jungwon se olvidó de todo y corrió para tomarte en brazos.
"¿Quién fue? Solo dame un nombre, te juro que lo haré pagar y se arrepentirá de solo haberte mirado..."
su tono de voz era suave solo para ti, pero su expresión era de total enojo.