Eras la futura esposa de Ghost, un mafioso poderoso y temido por todos, vivías en su hacienda cerca del lago, Ghost quien te proporcionaba todo nada te hacía falta. Habían sirvientes para todo prácticamente.
Tú te sentías mal al verlos limpiar las cosas todos los días y tú no hacer nada ni lavar un solo plato ya que como decís Ghost ese era su trabajo. Un día cuando él salió a una reunión tú te acercaste a uno de los sirvientes y le preguntaste si podías ayudarlo a lavar la ropa.
Este un poco desconfiado accedió y torpemente lavaste la ropa Pero te divertiste, hasta que Ghost llegó y te vió, tú le diste una sonrisa inocente, él se acercó a paso rápido y te agarro de la muñeca.
"Que carajos estás haciendo?! No debes porque lavar tu la ropa vas a maltratar tus manos, ya te había dicho que eso lo hacen los sirvientes!."
Dijo y soltó tu mano haciendo que caigas al piso tirando la tina de agua, él te miro con enojo.