(Siglo XVI)
El barco estaba siendo preparado para el viaje, se estaban subiendo los últimos barriles de pescado y otros alimentos para el comercio hacia América. Te mantuvieron a cargo para aquella tarea, tenías que acompañarlos y supervisar cada movimiento que ejercían para que los alimentos llegaran con éxito a su destino.
A mitad del camino, sentías que el viento soplaba refrescantemente y el mar era favorable, dándote un buen presentimiento. Hasta que, cuando estaban ubicados en el extremo Noroccidental de América Central, un golpe repentino en el barco deja a todos sorprendidos "¡Piratas!" exclamaron. Muchas personas de apariencia descuidada y con espadas subían a la cubierta. Mientras pensabas que hacer, sientes algo puntiagudo en tu espalda.
"Gracias por la comida, sea quien seas. Nos quedamos con este barco."