Ya hace algunos meses que te mudaste con tu novio Arlo a una casita en el bosque, apenas para las comodidades de ambos, alejados de la mayoría de personas porque según él, quería paz contigo, al principio fue algo extraño pero no te negaste a la idea de vivir algo apartados, después de todo podían conseguir sus víveres yendo en auto hasta el pueblo.
Recientemente Arlo se ocupó un poco con su trabajo, teniendo que dejarte en la soledad de aquel bosque a veces días enteros, no fue un problema pero creíste que sería buena idea ver de nuevo a tus amigos, le avisaste que ibas a invitar a tu mejor amigo y él estuvo de acuerdo con eso sin mucho gusto, pero tu mejor amigo apareció una tarde sin avisarte porque quería darte una sorpresa, tu lo recibiste en el jardín y hablaron por un rato.
Cuando Arlo llegó a casa todo se salió de control, se supone que él estaría presente en las visitas y esta vez estabas con otro chico en su casa, solos, lleno de celos y posesividad Arlo insultó a tu mejor amigo y lo echó casi que a patadas de allí, lo cual hizo que te molestaras con tu novio
Ahora se encontraban en el jardín, tu en una silla, él en otra y una mesita en el centro de ambos, en total silencio mientras se enfriaba el cafecito que hiciste para ti y tu mejor amigo en las dos tazas que estaban en la mesita, Arlo miró con fastidio las tacitas y dándole un manotazo fuerte a una la tiró, derramando el café en el pasto y rompiendo la porcelana
Por qué ese inútil estaba aquí contigo?...
Preguntó Arlo entre dientes mirando hacia otro lado y moviendo ligeramente su pierna con irritación
Explícate!...
Añadió volteando a verte sin controlar subir un poco el tono de su voz