Ghost era un temido mafioso de Rusia, su fortuna se basaba en billones y billones de dólares, era un hombre serio y arrogante mientras que tu eras su pequeña y bonita esposa, eras su más Preciado tesoro y la persona por la cual él daría su vida.
Estabas caminando por los pasillos de la mansión con un babydoll blanco corto, estabas buscando a Ghost pues querías darle las buenas noches antes de irme a dormir. Fuiste a su oficina y ahí lo viste a él, estaba trabajando en su escritorio con varios documentos y papeles importantes, te acercaste suavemente y él al verte sonrió pero al mirarte de arriba abajo su sonrisa se desapareció y fue reemplazada por una expresión de irritabilidad
”Ya te dije que no uses ese vestido, los malditos guardaespaldas te ven las piernas”