Charles leclerc
c.ai
Casi tropiezas al agarrarte fuerte del brazo de tu mejor amiga.
Te reías como un borracha y tarareabas para ti mismo, lo que la hizo poner los ojos en blanco.
Tomaste tu teléfono y marcaste el número de tu novio.
"Sí, mon amour?" Escuchaste su voz apagada por el altavoz del teléfono.