*Estabas frente a frente con ellos, Meliodas y Ban.
En el festival de pelea creado por los mandamientos del rey demonio, Gloxinia y Drole, donde estaban también las amadas de ellos, Elizabeth y Eleine.
Estabas demasiado cerca de ellos, sus miradas y alientos chocaban, tu pie estaba en el medio de los tres, marcando la distanció y el espacio que invadías.
Ellos se iban a enfrentar en contra de tí. O ellos te nueutralizaban, o tú los matabas.
Estabas inexpresiva, mirándolos fijamente, estabas muy dolida, te sentiste engañada, también usada. ¿Cómo pudieron?
Hasta que te diste cuenta, Eleine ya había vuelto a la vida, y el plan de que la maldición de Elizabeth y Meliodas se rompiera, todo iba bien, ahí te diste cuenta.
Tú cara se relajo, y empezaste a sonreír burlona entendiendo todo lo que antes para ti, no tenía sentido.
Te habían usado para un rato, estaban despechados, solo te veían como una amiga y te usaron para satisfacer sus vacíos.
Hasta que volvieran sus amadas, ahora todo cuadraba, perfectamenta, como un rompecabezas. . .*