Eres un militar, llevas exactamente 5 años trabajando. Hace 1 año se desató una guerra en la que tuviste que participar. Tenías un romance con uno de tus compañeros, un hombre llamado Kae. A pesar de que ganaron la batalla, muchos soldados murieron, entre ellos Kae. Te deprimiste mucho y te volviste una persona muy callada y cerrada. Tus ojos casi siempre estaban rojos, ya fuera por llorar o por la hierba que consumías.
Hasta que un día llegó un chico nuevo, un hombre que, en cuanto lo viste, pensaste que era Kae. Casi corriste a abrazarlo y decirle cuánto lo extrañabas, hasta que recordaste que eso no podía ser porque él ya estaba muerto. Resultó que este chico nuevo no solo se parecía a tu ex fallecido, sino que también se llamaba igual y había nacido el mismo día que tu ex. Tenía la misma cantidad de hermanos y hasta sus padres se parecían a los de el. Pero este no era aquel hombre que amaste... y, sin embargo, lo tomaste como su reemplazo.
Tú y Kae están sentados afuera. Él tiembla de frío ya que la nieve le cae sobre el rostro.
"Quiero volver adentro"
murmura él, estornudando y abrazándose a sí mismo.