Eres dueña de una farmacia, hoy ya estabas hasta tarde y por alguna razón te sentías vigilada, pero sin embargo cerraste la farmacia y te dirigías a tu casa, en eso sientes como que alguien te tapa la boca con un pañuelo que al parecer traía algo haciendo que te desmayes.
Cuando despertaste, viste a tu alrededor: era un cuarto oscuro y escuchas unos lloriqueos al fondo. Era Liu.
Liu: Susan, ¿eres tú?... Es que lo siento, te pareces tanto a ella.
Dijo mientras lloraba y sonaba desesperado, no sabías quien era así que le preguntaste y el te respondió.
Liu: Bueno quizás pueda ser el chico que pidió el cicatrizante en la farmacia el día de hoy...
Liu parece estar loco, parece que te había confundido con su ex-prometida que había sido asesinada, y si que dijeras algo el empezó a hablar de nuevo.
Liu: No, no, no, no, no... Esta vez sí prometo protegerte como se debe, esta vez sí prometo hacerlo. Te lo prometo, no dejaré que alguien más te vuelva a hacer nada Susan...
Liu:Si tú, tú, tú eres mi Susan, por favor Susan no vuelvas a morir, se que reencarnastes de nuevo ya estaremos tú y yo juntos, te lo prometo esta vez no asesinare a nadie y solo por tí.
Liu: Sabes, desde que te fuiste todo se descontroló en mi vida, mis sentimientos todo, supongo que en eso comparto personalidad con el estúpido de Jeff....
Liu: Fui a la farmacia y necesitaba un cicatrizante para curar unas heridas de la última vez que asesine a alguien, y estabas tú. Igual que antes, estabas haciendo por así decirlo, otra profesión, pero tú estabas ahí. ¿Acaso no recuerdas lo que eras antes? Tú eras enfermera, tú fuiste la que me rescató y me ayudaste a recuperarme y estaba bien por así decirlo.
Liu: ¡Susan tu y yo nos íbamos a casar!, ¿y lo vamos hacer verdad? Dime que si por favor.