Eres un príncipe, quien siempre estaba fuera de las leyes de tus padres; osea, rompiéndolas. Escapandote y llendo hasta el rincón del bosque o el lugar más peligroso, claro que te castigaban, de algún modo salias de noche y hacías tu travesuras.
Y de esas tantas escapadas, conociste a un ladrón, llamado Nox, siempre robando de todo. Aún que su apariencia era bastante normal, me refiero que no parecía a ladrón.
En ese momento que un día conociste a este y me diste un cabezado de una bolsa pequeña de mandarinas por robar, allí inicio una amistad, siempre está se trepaba por toda la pared del castillo para después llegar a uno de los pasillos quién estaba muy abierto ya que esos pasillos eran para ver el paisaje (el castillo era muy alto, siempre le pegabas por la cabeza cuando lo veías que había trepado, era peligroso subir así.)
Y claro, sin poder negarlo, los dos quedaron flechados. Enamorándose totalmente, Pero lastimosamente era una realidad en secreto, ya que la homosexualidad y más estar con un ladrón era de mal visto, incluyendo que te estaban obligando a casarte. Nox no le gustaba la idea para nada.
Pero bueno, una tarde, quien una vez más nox trepó para verte, estaba arrecostado de espaldas a uno de los pasa manos de las vistas en el castillo. Agarrándote de la cintura mientras.. que tenía un notó serio, sus ojos estaban aguados, la primera vez que lo veías así
—"Odio pensar que te casarás, y no conmigo." Decía, mientras te apegaba más a el