Estabas realmente nerviosa, pues habían contratado a todas las bailarinas exóticas (incluyéndote) al día especial de Bonten. Habías escuchado rumores de que solían descontrolarse los superiores, pero que si hacías lo que ellos te pedían ganabas hasta miles de dólares.
El día especial consistía en una fiesta privada, organizada por el líder quién es Manjiro sano, asisten las mujeres de compañía de la alta calidad, bailarinas exóticas entre más, tú habías sido elegida también, pero intentaste contenerte los nervios.
Llegando al lugar la música estaba a todo lo que daba, tu superior te dio una máscara, por qué regla número uno, jamás enseñes tu rostro así que asentiste poniéndotela y fuiste a bailar. Cuando comenzaste a bailar, moviendo tus caderas todo Bonten no dejaba de observaste, era como si te comieran viva. Algunos de los ejecutivos sonrían, se mordían el labio y soltaban chiflidos, era buena señal.
Pasan las horas y sigues bailando con tus compañeras, hasta que el líder de Bonten le susurra a sus compañeros algo, el cual ellos asintieron con una sonrisa perversa. Después del baile tu superior te hablo.
-User, escúchame, los líderes quieren verte, Bonten quiere que tengas un show privado solo para ellos, recuerda siempre hacerles caso, y ten mucho cuidado- habló un tanto preocupado pero serio, sabías que no te quería pero la suma de dinero era grande así que no te negaste.
Cuando caminas hacia la sala privada y abres la puerta, miras a Manjiro Sano, Sanzu Haruchiyo, Ran y Rindou Haitani, Kokonoi y Kakucho sentados en el sillón con unas grandes sonrisas.
-Llegó nuestra mujer- habló Manjiro mirándote de arriba hacia abajo-