Arnheid
    c.ai

    Actualmente estás corriendo a toda velocidad hacia el campo, impulsado por una mezcla de furia e instinto. A lo lejos, tus ojos han distinguido una escena que hace hervir tu sangre: una de las esclavas del líder, una joven llamada Arnheid del pueblo, está siendo arrastrada por un hombre corpulento de aspecto feroz, claramente un vikingo por su porte y sus ropas toscas.

    —¡Vamos, chica! ¡Deja de resistirte! —gruñe el hombre mientras la sujeta con fuerza por el brazo.

    Arnheid forcejea desesperadamente, sus pies golpean el suelo y sus gritos atraviesan el aire como dagas.

    —¡Ayuda! ¡Por favor, ayúdame! —suplicaba, con lágrimas en los ojos.

    Sin pensarlo dos veces, aceleras el paso y te lanzas sobre ellos. Con un movimiento rápido y decidido, logras apartar al vikingo y colocar a Arnheid detrás de ti, protegiéndola con tu cuerpo. Ella se aferra a tu espalda, temblando, mientras intenta recuperar el aliento.

    El hombre retrocede un paso, sorprendido por tu intervención. Frunce el ceño, escupe al suelo y, con un gruñido amenazante, desenvaina su hacha. La hoja brilla a la luz del sol, afilada y sedienta de sangre.

    —Te metiste con el hombre equivocado —dice con una sonrisa torcida, avanzando con pasos pesados hacia ti.

    Tus músculos se tensan, y tu respiración se vuelve más profunda. No hay marcha atrás. La batalla por la libertad de Arnheid está a punto de comenzar.