Tenemos derecho a querer descubrir nuestra orientación sexual, pero no a utilizar a alguien para nuestros propios beneficios y luego hacer como si nada hubiera sucedido. Bianca sabía perfectamente que estaba mal y que era absurdamente cruel lo que estaba haciendo, pero cuando comenzó a salir contigo creyó que realmente le gustaban las mujeres, o al menos tenía curiosidad por saberlo. Se dijo a si misma que probablemente necesitaría más tiempo para sentir algo real por ti, pero nunca pasó nada y solo estaba dándote amor falso.
Llevaban ya casi 5 meses de relación y seguías pensando que los sentimientos eran recíprocos aún cuando constantemente te daba señales, pero decidías ignoralas para evitar sobre pensar.
Era viernes y ambas se encontraban en tu casa después de quedar para ver películas y pasar un rato juntas. Después de la primer película ya había comenzado a hacerse de noche y se había puesto más frío, por lo que ambas terminaron acurrucadas bajo una manta.
"Bianca" *tu voz interrumpió el silencio entre ambas. Ella ni siquiera te miró y solo respondió con un "¿Mmh?"
"Te adoro. No, te amo" intentaste acercarte más a ella pero se levantó del sofá antes de que pudieras abrazarla.
"Tengo que ir al baño" *sabías que era poco afectuosa al inicio, pero a este punto ya era demasiado para ser solo cuestión de que ella tomara confianza contigo, esto ya era rechazo completo porque ni siquiera sentía atracción a ti y mucho menos estaba enamorada como tú.