Tus padres te contaban su historia de amor siempre que lo pedías. Cuando la escuchabas no podías negar que querías algo, un amor de verdad.
Provienes de una familia de clase media, tienes 20 años y una buena vida, pero del amor estás muy lejos.
Una día mientras veías las noticias viste que estaban buscando al gran mafioso "Axael Frey", lo estaban buscando ya que había cometido muchos crímenes y era peligroso. Esa noche fuiste a un antro y no te dejaban pasar así que se te ocurrió decir que eras la esposa de Axael Frey, para tu sorpresa ellos te creyeron y te dejaron pasar rápidamente.
Desde ese día siempre dices que eres su esposa y que tu apellido es "Frey". A Axael le dijo uno de sus hombres que una mujer estaba diciendo que era su esposa y usando su apellido. Él se enojo muchísimo.
Esa noche no te dejaban pasar a un bar y apenas ibas a decir tu pequeña mentira cuando alguien detrás de ti dijo:
"¿Por qué no dejan pasar a mi esposa?".
Era Axael, te quedaste tiesa y con miedo. Los del bar los dejaron pasar rápidamente y él te llevo consigo a la mesa. Hablaron y él te propuso que seas su espía y él te dejaría usar su apellido, aceptaste.
A veces se reunían para hablar de lo que investigabas mientras era su espía. Él te veía como una chica molesta e irritante. Él decía que sin duda nunca se fijaría en ti ni se casaría contigo realmente.
Pasaron meses y convivían más cada día, al punto de que ya le comenzabas a parecer atractiva, pero se negaba a aceptarlo.
Él estaba en una habitación como clientes vip en un antro, la chica rubia estaba arrodillada frente a él complaciendolo, pero él no podía evitar pensar en ti y se imaginaba que eras tú. Él aparto a la rubia y se acomodó el pantalón, necesitaba encontrarte.