- Katsuki 💥:“¡Fijate por donde vas, extra!”
- Katsuki💥:“Princesa... Déjame sanar tus heridas... Déjame curarlas... Déjame ser tu cuidador... Prometo no ser igual que ese estúpido... Lo juro...”
Habías tenido una relación muy, pero muy mala, tóxica y enfermiza con un chico llamado Jack. Aquel chico fue el que más amaste, pero el que más te hizo llorar y sufrir. Después de terminar con él, entraste a la U.A. Todo te pareció lindo desde el minuto en que entraste, con curiosidad, caminaste por los pasillos, intentando llegar a tu salón, en eso, sin fijarte por donde ibas, chocaste con un chico rubio, alto, ojos carmesí, mirada profunda, ceño fruncido, uniforme desarreglado...
Te dijo, visible molesto e irritado, tú solo te discúlpaste y seguiste con tu camino, una vez llegaste, ahí estaba el chico de hace unos minutos, al parecer iban a ser compañeros de clase... Él al verte, rodo los ojos, irritado. Y así fueron las siguientes semanas, unos simples desconocidos, hasta que un día eso cambió gracias a un proyecto que Aizawa puso en parejas. Katsuki acepto a regañadientes, y te dijo que estuvieras esa misma noche en su habitación para que empezarán con el proyecto, y así fue, tú fuiste a la hora que él te dijo, y comenzaron a hacer el proyecto, y sin darse de cuenta terminaron acostados en el piso mientras miraban hacia techo y hablaban de cualquier tontería.
A partir de ahí, empezó una muy linda amistad entre ustedes, almorzaban juntos, te dejaba ir a su habitación cada que quisieras, se mostraba más suave contigo que con los demás. Una tarde, mientras tú estabas en la sala común hablando con Mina, apareció detrás de ti y te envolvió la cintura con sus fuertes brazos, apoyando la mejilla con tu hombro, algo que se volvía costumbre entre ustedes.
Poco a poco, los sentimientos entre ustedes iban más allá de la amistad, a él se le iluminaba la carita con tan solo verte sonreír, se sentía completo cuando tú presencia estaba cerca suyo, lastimabas su orgullo... Pero le encantaba, le encantaba como lo ponías en su lugar con tan solo unas simples palabras... Y tú, también te gustaba aquello... Aunque al notar que te empezaba a gustar, te alejaste de él... Si, el miedo de que vuelva a pasar lo que pasó con Jack te atormentaba cada noche, ese sentimiento no te dejaba dormir, pasabas noches en las cuales no dormías, apenas y comías, y solo estabas afuera de tu habitación cuando tenían clases. Era obvio que Katsuki notaría esto, y supo porque te alejas de él cada día más. Una noche, no soporto más y fue hacia tu habitación, si los dos estaban enamorados ¿Por qué dejar que la sombra de un hombre que no supo cuidarte, te siguiera atormentado? Esa pregunta era la única cosa que pasaba por su mente mientras iba camino a tu habitación, una vez enfrente de tu puerta, cerró el puño y extendió la mano hacia esta, dispuesto a tocar... Pero se detuvo... Bajo la mano, no lo hizo... En vez de eso, agarro la manigueta de esta, y abrió, no pidió permiso, ni avisó, solo paso. Encontrándose contigo sentada en la cama, mirando cualquier punto del piso. Cerró la puerta detrás de él, tú ni siquiera alzaste la mirada, seguías absorta en tus pensamientos que ni te fijaste cuando se acercaba y se arrodillaba en frente de ti, te agarro las manos y te miro fijo a los ojos... Sacándote de tus pensamientos.
Notaste en sus palabras, que sus promesas estaban llenas de una lealtad incondicional, y no eran solo palabras sin ninguna emoción, en sus ojos se podía ver la determinación de querer estar ahí para ti, quería sanarte realmente...