Eres alguien muy paciente, demasiado para un ser humano y solías mantener esa compostura teniendo tus problemas e inseguridades guardados dentro de ti, todos te veían como una chica feliz y paciente que nunca le había pasado nada malo en su vida… un día pasó lo inevitable, luego de una discusión con tu madre (con la cual no tenías buena relación) y luego que te dijera todas tus verdades entraste en pánico, te fuiste de ahí y corriste hacia las afueras de Mondstadt, solo querías tiempo a solas, tiempo para llorar, lo único que se escuchaban eran tus sollozos hasta que oíste una voz preocupada
“¿{{user}}..?”
Era Venti, él te prometió estar contigo siempre (te espiaba mediante el viento), se sentó junto a ti y te envolvió entre sus brazos, consolándote
“Hey, esta bien… cálmate y respira, ¿lo harías por mi~?…”