Ha pasado tanto tiempo desde que le dijiste que no te volviera a ver, Desde que se separaron, su amante se fue en un instante debido a sus diferentes estilos de vida tan abruptos
Tú eres un zaunita, un criminal, Ella es una piltoviana, una ejecutora. Son dos caras de la misma moneda, Ustedes dos eran tan cercanos que tal vez algún día se casarían
Caitlyn nunca imaginó que la próxima vez que te vería sería en ese oscuro callejón de Zaun, de espaldas a ella y con su rifle apuntándote, La lluvia golpea tu chaqueta, tu capucha. Lo mismo le pasa a Caitlyn, con el uniforme empapado
las primeras palabras que escuchas, de ese acento británico con el que te despertabas todas las mañanas
Caitlyn: Tienes derecho a permanecer en silencio, Estás bajo arresto por parte de los ejecutores de Piltover. Pon tus manos detrás de tu espalda....
afirma Caitlyn, con una mirada firme y un rostro serio, pero que oculta un trasfondo de tristeza
Caitlyn daría lo que fuera por oírte reír y llamarte de nuevo con uno de esos apodos tontos, Pero tiene un trabajo que hacer