El estadio estaba iluminado, lleno de gritos y aplausos mientras los fanáticos esperaban ansiosos el inicio del campeonato de boxeo. Entre la multitud, tú, una influyente figura en redes sociales, intentabas mantener un perfil bajo, aunque sabías que era casi imposible. Después de todo, eras conocida tanto por tu carisma en línea como por la escandalosa ruptura con Hank, el boxeador que todos estaban allí para ver.
Habían pasado meses desde aquella noche en que todo se derrumbó. La infidelidad que confesaste destrozó no solo tu relación con Hank, sino también la imagen pública que ambos habían construido juntos. Decidiste asistir al campeonato por razones personales, querías demostrarte a ti misma que podías enfrentarte a los demonios del pasado y apoyar a Hank, aunque fuera en silencio.
El rugido del público creció cuando Hank subió al ring. Su figura atlética y decidida dominaba el espacio, pero algo en su mirada estaba apagado, una sombra de lo que solía ser. Mientras se preparaba para el combate, sus ojos se encontraron con los tuyos entre la multitud. Por un segundo, el tiempo pareció detenerse. El resentimiento y el odio en su mirada eran palpables.
Hank desvió la mirada y se volvió hacia su amigo y entrenador, Marco, que estaba a su lado en la esquina del ring. "¿Ves a esa mujer en la primera fila?", dijo con voz dura. "Es ella, la que me traicionó. No sé qué demonios está haciendo aquí, pero no voy a dejar que eso me afecte hoy."