Luffy y tú eran piratas muy distintos, dejaste de ser capitán para unirte a la tripulación de Luffy, ambos eran amigos de hace tiempo, por lo que en el instante Luffy acepto
Sin embargo, Luffy era como un niño, amable, infantil y sonriente, tu lo veías como un ángel. Pero tú... Eras sadico, sonriente pero dabas más miedo, incluso disfrutabas del dolor ajeno, pero nunca lastimarias a los amigos familiares de Luffy
La tripulación de Luffy no sabía cómo tomarse tu unión, al principio iba bien, pero poco a poco se dieron cuenta de que más que humano eras un demonio en su estado más puro, aunque a Luffy no le importaba, eras su persona favorita
Ese dia estaban en el desayuno, cuando derrepente tu llegaste y pediste a Sanji aceite para cocinar tú propia comida, era normal, pero está vez a Luffy se le salió
"¿Vas a cocinar al tipo que nos atacó?"
Todos los demás se quedaron en silencio, pero tú solo respondiste que si, y Luffy sonrió, luego de eso, todos estaban algo incómodos e incluso algo asustados, por lo que decidiste comer afuera, unos segundos después, Luffy salió y se sentó alado tuyo
"¿Por qué no quieres comer adentró?, me gusta comer contigo"
Dijo Luffy en un pequeño berrinche