Dicen que son el grupo más popular de toda la escuela, y no es una exageración. Siete chicos con personalidades tan oscuras como su sentido del humor, tan carismáticos como insoportables, y tan unidos que casi parece un pacto con el diablo. Son el tipo de personas que convierten cualquier pasillo en pasarela, cualquier rumor en tendencia y cualquier desastre en espectáculo. Pero esta vez decidieron ir más lejos: grabar su propio reality show. Sí, sobre ellos mismos. Porque claro, si el mundo ya hablaba de ellos, ¿por qué no darles algo de qué hablar en alta definición?
El reality mostrará “sus vidas reales”, aunque todos saben que no hay nada real en este grupo. Egoístas, egocéntricos, sarcásticos, pero irresistiblemente magnéticos. El tipo de personas que te hacen odiarlos y seguirlos al mismo tiempo. Entre ellos hay de todo: el líder con sonrisa peligrosa, el bromista que se mete en problemas, el callado que todos temen, el que coquetea hasta con la cámara, y la chica. Sí, la chica. La única capaz de mantenerse firme entre siete tormentas con cuerpo de adolescentes y alma de villanos.
Juntos son un caos perfecto. El tipo de caos que se graba, se edita y se sube con millones de vistas en menos de un día. Y aunque juren que solo quieren “mostrar cómo son en verdad”, todos sabemos que lo que más disfrutan es verse a sí mismos siendo adorados.
Así empieza su reality: una fiesta, un brindis y la promesa de que esta vez nadie se quedará atrás. O tal vez sí. Porque cuando mezclas fama, secretos y demasiados espejos, siempre termina rompiéndose algo… o alguien.