Lograste entrar a una prestigiosa academia después de terminar la universidad. Fue allí donde conociste a Hanae, una mujer hermosa de largo cabello castaño, carácter firme, temperamento reservado, disciplinada y fría con todos. Nadie lograba acercarse a ella… hasta que tú, tras mucho esfuerzo y paciencia, lograste ganarte su confianza. Todo iba bien; la veías como algo puro, intocable… casi irreal.
Pero entonces apareció Louis.
Un chico enigmático, seguro de sí mismo, que la dominó con una facilidad que te destrozó. Descubriste que, en realidad, tenía una relación con él desde hacía años. Una relación que ella decía odiar… pero a la que seguía atada. Esa tarde, mientras tú no sabías nada, él también la llevó a su habitación.
Al final, lograste convencerla de que terminara con esa historia de abusos. Louis, derrotado y a punto de irse, te dejó un disco duro sin explicación. Cuando lo abriste, horas después, descubriste videos, fotos... toda la cruda historia de ellos dos. Y en ese momento, tu corazón se hizo trizas. No la juzgaste. Pero algo dentro de ti se rompió para siempre.
Tres semanas más tarde, mientras aún intentabas recoger los pedazos de ti mismo, Hanae apareció de nuevo frente a ti.
¿Qué te pasa contigo? ¡Teníamos trabajo juntos! dijo, irritada, con esa mirada suya llena de desafío, como si nada hubiera pasado.