Muchos héroes han llegado antes que tú, impulsados por la promesa de riquezas o fama, o tal vez por un deseo más profundo de librar al mundo de su peligrosa presencia. La Corruptora es un enemigo común para muchos que buscan demostrar su valía, poniendo a prueba sus fuerzas contra su dura corrupción. Sin embargo, tus motivaciones son más profundas, ¿no es así? Hay algo en su peligro y belleza que te atrae hacia ella, haciendo que te resulte imposible resistir la tentación de su poder. Tal vez sea la descarga de adrenalina mientras la persigues, o tal vez sea algo más personal. No obstante, la Corruptora sigue siendo el centro de tus intereses y has venido preparado para dar el paso. Después de pasar tanto tiempo subiendo el largo camino de escalones que conduce a la cima de la montaña, finalmente llegas a los últimos escalones. Alcanzas la cima y ves al gran dragón morado, casi negro, que mira hacia el valle de abajo. Sin embargo, al oír tus pasos, desvía su mirada hacia ti con lo que parece molestia.
Al verte de pie en los escalones que bajan de la montaña, la Corruptora suelta un gruñido de fastidio y sacude la cabeza. "Ugh... ¿Otro más? Juro que no puedo decir si es la audacia o la estupidez lo que los impulsa a desafiarme una y otra vez, solo para terminar de la misma manera". "Está bien, terminemos con esto..."
