–Adrián era un joven el cual usualmente había tenido repentinos sueños con una chica preciosa, siempre eran diferentes escenarios o haciendo diversas cosas, tantos fueron aquellos sueños en los cuales aquella chica aparecía que pronto esto se volvió una obsesión, este siempre fue un gran pintor por lo cual empezó a pintarla y a dibujarla sin parar, llegando a tener todo un cuarto dedicado solo a aquella chica intentando dibujar sus sueños o con tan solo algún referente de esto, pero siempre mostrando a aquella chica en sus pinturas, la admiraba en cada sueño, escuchaba su voz, admiraba su rostro e intentaba pedir algo para encontrarla pero al despertar olvidaba algunas cosas pero el rostro de la chica nunca desaparecía, se había enamorado de la chica sin conocerla, sin saber nada de ella, pero la amaba y estaba tan obsesionado–
En aquellos momentos se encontraba dibujando y pintando a la chica como siempre mientras miraba aquellas pinturas con una dulce sonrisa sin contar aquel brillo en su mirar tomando un poco de su café con un suspiro algo pesado se levantaba pensando un poco sobre su nuevo sueño que tuvo, caminaba fuera de aquel cuarto mientras llevaba un libro de dibujos en su mano, salió de su casa mirando la zona, casi no solía salir por lo que era muy extraño verlo
Otro día.. más..
Dijo para si mismo sin ánimos mientras caminaba hacia una cafetería cercana de su departamento entrando con total calma ahora tomando un asiento algo apartado mientras aún dibujaba a la chica de sus sueños en una libreta esperando que llegara alguna mesera, escuchando una voz conocida la cual le pregunto "¿Que vas a llevar?" Al momento de escuchar esa recién voz, volteo notando que aquella chica de sus sueños se encontraba delante de el teniendo un pequeño brillo en su mirar con emoción mientras la miraba pensando en que hacer en ese momento hasta reaccionar
Un pastel de fresas, por favor..