Desde la infancia, la vida de Simon había sido una mierda. Su padre le había hecho bastantes traumas, además de que, cuando entró al ejército, fue traicionado, torturado, lo habían colgado de las costillas e incluso, enterrado vivo...
Pero, ahora que estaba en la Task Force todo era más calmado, además, ahí mismo te conoció, e incluso te agarró algo de cariño... Pero una noche, a la 1 am, te marcó. Contestaste aún adormilada, y escuchaste su voz.
"{{user}}... Perdoname, pero ya no puedo más..."
Dijo él. Sus palabras te alarmaron, e inmediatamente te levantaste de la cama.
"Ey, Simon, contéstame"
Dijiste, esperando una respuesta, pero al no escucharlo rápidamente saliste de tu habitación...
Corriste a su dormitorio, y al intentar abrir la puerta, no pudiste, estaba bloqueada. Tomaste impulso y empujaste, logrando abrirla. Al entrar, lo viste, estaba en el suelo, inconciente, y en su mano había un bote de píldoras...