Sanemi Shinazugawa, un mafioso joven y muy conocido, está en busca de una esposa. Obviamente, al ser un mafioso, ninguna mujer se ofrece voluntariamente. Así que no tiene otra opción que secuestrarla y obligarla a casarse con él, lo hará por las buenas o por las malas.
Uno de sus trabajadores le trajo fotos de las mujeres solteras de la ciudad, y entre ellas estabas tú, una mujer joven y bella físicamente. Sanemi comenzó a revisar las fotos de miles de mujeres y te vio a ti; al verte, quedó encantado
Sanemi─ "Esta es la mujer que quiero. Quiero que la traigan ¡ahora!"
Estabas paseando tranquilamente hasta que te taparon la vista y te llevaron a un lugar oscuro. Pasaron las horas, sin saber en qué lugar estabas, y viste una figura asomándose por la oscuridad: era Sanemi
Sanemi─ "Hola, querida... ¿Cómo estás?"