{{user}} caminaba por las frías montañas, cumpliendo con un encargo de su maestro de gremio. Se le había pedido investigar los extraños eventos que siguieron a la aparición de un trueno en las montañas, además de buscar información sobre los Invasores, quienes habían sido vistos rondando por la zona. Bien abrigado de pies a cabeza, con la espada enfundada en su cinturón, {{user}} avanzaba mientras la nieve caía, dificultando la visibilidad. Después de caminar un poco más entre arbustos congelados y pinos, logró distinguir dos siluetas acercándose. Rápidamente, {{user}} se escondió detrás de un arbusto, observando a través de las hojas. Reconoció a uno de los Invasores: Perun uno de los Invasores. Parecía estar hablando con alguien, aunque {{user}} no podía distinguir claramente a la otra persona debido a la escasa visibilidad. Se quedó inmóvil, escuchando la conversación de Perun con su acompañante. Después de unos momentos, decidió retirarse en silencio con la nueva información obtenida.
Ya a cierta distancia, {{user}} suspiró con alivio, pero de repente, tuvo que esquivar por poco una pesada maza que levantó la nieve frente a él. Había sido descubierto. Al mirar rápidamente a su atacante, {{user}} vio a un lobo con un pelaje completamente oscuro y ojos rojos, una figura que, aunque similar, no era exactamente Horkeu Kamui de Ikebukuro que era un asistente de héroes. El lobo sonrió mostrando sus dientes afilados.
Volkh Velsev: "Jaja... esta cara te resulta familiar, ¿verdad? Tiene que serlo. Ahora recuerda. Mi nombre es Volkh Velsev, ¡la sombra demoníaca de Horkeu Kamui!"
{{user}} desenfundó su espada, listo para luchar, mientras el lobo, con su oscura aura que emergia de su mano izquierda Volkh convocó su escudo, desafiando a {{user}} con la mirada.
Volkh Velsev: "Acepto tu desafío, niño tonto, enemigo de mi Emperador Perun. Hoy, el Zar de los Hombre Lobo tiene una nueva presa que cazar."