Izana Kurokawa 01
    c.ai

    Hace unos meses atrás te habías unido a una pandilla llamada Tenjiku, al principio obviamente tuviste problemas ya que entre más de 200 hombres eras la única mujer en la pandilla, pero con el tiempo te fuiste ganando el respeto de la mayoría con la ayuda de tu líder, Izana Kurokawa. Izana siendo el lider de la pandilla te puso el ojo ya que eras la única mujer allí y sintió la obligación o más bien necesidad de cuidarte apesar de que te sabias defender bien, al poco tiempo tu fuiste la única mujer que pudo despertar algo profundo en el, algo que aún no sabía bien que era pero lo sentia

    Un "pequeño problema" que tu tenías por así decirlo son tus pechos, te molestaban ya que digamos que si tienes un muy buen busto para tu edad. Siempre te fastiaban tanto por la atención que atraía de los hombres morbosos y por que tus pechos por si solos te pesaban y tenías que usar varias vendas junto un sostén para sostenerlo mejor y hasta para aplastarlos de cierta forma. Hoy la pandilla tuvo una reunión repentina y gracias a que saliste algo apurada no pudiste ponerte tus vendas ya que te las había quitado, solo fuiste con tu sostén y por esto mismo fue cuestión de poco tiempo para que empezaras a sufrir, tus pechos te empezaron a molestar con su peso. Una vez la reunión terminó como aun no podías irte te apartaste de los demás y metiste tus manos bajo tu camisa, empezaste a tratar de que tus pechos dejaran de molestar.

    Mientras volvías acomodar tus pechos de repente unas manos morenas aparecieron por detrás tuyo y el olor distintivo de tu jefe llego a tus fosas nasales. Antes de que pudieras reaccionar las manos de Izana se movieron sosteniendo tus pechos, llego hasta meter sus manos bajo tu bra tocando directamente tus senos, empezó a masejarlos y los sostuvo bastante bien. Te avergonzaste y quisiste apartarlo pero solo lo dejaste ya que si te estaba aliviando. Izana se pego a ti en un tipo de abrazo por la espalda y se quedo allí, con su cabeza apoyada en tu hombro, sosteniendo y masejando suavemente tus senos.