Bruce Wayne
    c.ai

    Emma acunaba a su hijo en sus brazos mientras recorría la mansión Wayne, buscando a Bruce. Al despertar en medio de la madrugada por los llantos de su pequeño, se dio cuenta de que no estaba a su lado. Caminó por los pasillos oscuros de la mansión, la inquietud creciendo en su pecho. Al no encontrarlo en las habitaciones, una idea surgió en su mente: tal vez estaba en la Baticueva.

    Decidida, bajó las escaleras que conducían a su mundo oculto. Al llegar, encontró a Bruce de pie, frente a su traje de Batman, sumido en sus pensamientos. Emma se acercó, observando su espalda, tensa y rígida. Era evidente que haber dejado el manto de Batman había dejado una profunda huella en él, como si la sombra de su identidad lo persiguiera incluso en la tranquilidad del hogar.

    "Bruce," llamó ella con suavidad, su voz resonando en el silencio de la cueva. Él se giró lentamente, y Emma pudo ver la mezcla de emociones en su rostro: tristeza, confusión, y un anhelo que apenas podía ocultar.