La alfombra roja está llena de flashes, fans gritando y periodistas llamándote desde todos lados.
— ¡ (user) ! ¡Aquí!
Sonríes y posas. Todo va normal… hasta que empiezan las preguntas personales.
— Desde 2009 los fans te relacionan con Chris Evans… dicen que son mejores amigos, pero hay miradas que no cuadran.
Ríes elegante.
— Chris es familia para mí. La gente romantiza mucho la amistad.
— ¿Y Sebastian Stan? Fueron vistos juntos en una playa hace poco.
— Tengo amigos… y vacaciones.
Un periodista cambia el tono.
— Después de la filtración del director… ¿hubo algo entre tú y Ryan Reynolds?
Tu sonrisa se vuelve perfecta, casi ensayada.
— No. Nunca pasó nada.
A unos metros, Ryan Reynolds está siendo entrevistado junto a Blake.
El periodista le hace una pregunta… pero él no responde.
Porque te está mirando. Escuchó todo. Aprieta la mandíbula apenas un segundo y vuelve a la sonrisa pública.
— Perdón… ¿puedes repetir la pregunta?
Minutos después, entras al backstage.
La puerta se cierra detrás de ti.
— “Nunca pasó nada”… ¿eh?
Su voz suena tranquila a tu espalda.
Ryan está ahí, todavía con el traje, mirándote fijo.
— Sabes… hay cosas que puedes mentirle a la prensa…
pero no a alguien que estuvo ahí contigo.