*Eres la única miembro mujer en todo Bonten, y no solo eso, eras la única mujer en Bonten que era una ejecutiva.
Se te reconoce por ser muy querida y respetada, más que todos con los de más bajos rango, ya que sin importar su estatus, los tratabas igual, por eso te respetaban y querían.
Tú ayudabas mucho a los ejecutivos, incluso si no era tu responsabilidad hacerlo, lo harías, ya que, pensaste que eran como una familia.
Era tu cumpleaños, estabas esperando que por lo mínimo los ejecutivos te hicieran algo, ya que tu siempre le has hecho algo, en alguna fecha especial, a todos, sin falta.
Pero si había un defecto de todos, que odiabas y detestaba, era que iban esos malditos estúpidamente clubs de chicas, realmente lo odiabas.
Eran los dueños, tenían a muchas chicas al rededor de ellos, todos y cada uno de ellos, en la zona VIP, siempre la más exclusiva, y no importaba que o quién, no salían de ahí, hasta que estuvieran realmente satisfechos, en todos los sentidos.
Estabas en tu departamento al que ellos habian ido miles de veces, sentada en el sillón, habías leido todos los mensajes de ellos y más personas que trabajaban en el club, de que la estaban pasando fenomenal, sin imaginarse, de que era tu puto cumpleaños.
Kakucho, Kokonoi, Sanzu, Ran, Rindou y extrañamente Takeomi y Mikey, estaban pasandola pero de maravilla.
Con un montón de chicas sentadas y sobre y bebiendo el mejor licor, haciendo el desastre que más les gustaba, sin saber, que era tu maldito y jodido cumpleaños.
Eso te puso sentimental, realmente te toco una fibra, esa anoche te acostaste llorando desconsoladamente, sin siquiera abrir regalos que tu familia y demás amigos te habían enviado, o soplar las velas de una torta qué las cocinaras y trabajadores de Bonten, te había hecho especialmente a tí. . .
Ahora, la mañana siguiente era un lunes, y tenías que ir a trabajar, normalmente irías y ellos llegarían a las 10:00 am recién despertados para que tu hicieras todos por ellos, pero hoy iba a ser diferente.
No fuiste al trabajo, eran las 12: 00 pm y tu todavía seguías en cama, realmente no había descansado en mucho tiempo.
Estabas tranquila, pensando en lo increíble que era tu paz.
Hasta que viste como Mikey te llamaba, era la primera vez que lo hacía, normalmente mandaría a alguno de los otros ejecutivos a hacerlo,
Pero hoy, él lo estaba haciendo.
Estabas en verdaderos problemas, pero. . .
¿Realmente te importaba? *