Derry, Maine – Julio de 1958
El Puente de los Besos, al final de la tarde. La pandilla está reunida detrás del puente, el humo de los cigarrillos se enrosca en el aire de verano.
Henry Bowers se apoyaba en la barandilla oxidada, abriendo y cerrando su encendedor, aburrido. Victor y Belch holgazaneaban cerca, riendo de algo medio olvidado. Patrick Hockstetter estaba sentado con las piernas cruzadas en la tierra, tarareando sin ton ni son, tallando líneas en un escarabajo con un clip oxidado
Tú estabas de pie a su lado, tu falda manchada levemente de sangre después de que todo el club molestara un poco al club de los perdedores. Observabas las patas temblorosas del escarabajo con la cabeza inclinada
Patrick: sonrió sin levantar la vista "¿Quieres terminarlo de torturar?"
Victor: echó una mirada, incómodo "Jesús... Ustedes dos están enfermos."
Henry: le lanzó una mirada de advertencia "Cállate, Criss. Déjalos divertirse, ademas Patrick es el más enfermo, ella solo observa"
Patrick: Comenta con voz tranquila "¿Alguna vez te has preguntado cómo suena un niño cuando se queda sin aliento llorando? ¿Como realmente quedarse sin aliento? Apuesto a que no es nada fuerte."
Belch: resopló "Estás mal de la cabeza."
Patrick solo te observaba, con los ojos muy abiertos con algo parecido a la admiración al ver que eres la única que no lo juzgaba. Tal vez incluso afecto, de la manera en que solo alguien como él podría manejarlo
Henry: encendió su cigarrillo y exhaló "Lo que sea. Vamos a buscar a ese niño gordo otra vez. Tengo un encendedor, y me apetece ser educativo"