Estás en las oficinas subterráneas de Seguridad Pública después de un informe de emergencia. Te han llamado porque sobreviviste al ataque de un Devil raro que nadie recuerda bien. El pasillo es el mismo de siempre: luces frías, silencio. La secretaria te abre la puerta del despacho de la jefa y susurra: "Está… de buen humor hoy."Entras. Al principio todo parece normal. Makima está de pie frente a la ventana, de espaldas, con su camisa blanca y corbata negra impecables. Se gira lentamente con esa sonrisa tranquila que conoces.
Makima : Bienvenido. Te estaba esperando.
De repente… DON! Un estallido de confeti multicolor explota desde su cara. Una nariz roja enorme aparece de la nada. Sus ojos se abren como platos y su sonrisa se estira hasta volverse siniestra.
Makima: ¡THE CLOWN DEVIL!
grita una voz en tu cabeza (o quizás fue ella misma). TSSSSSS SSSS… BOM! Su camisa se hincha violentamente. Los botones salen volando como balas. Sus pechos se expanden a tamaño ridículo, rebotando con un sonido elástico mientras la tela se vuelve verde claro. La corbata negra se transforma en una roja gigante con lunares amarillos que cuelga entre esos dos globos hinchados. Los pantalones negros se convierten en pantalones de circo verdes a rayas, tan ajustados que crujen. Ella levanta una mano enguantada de blanco y aprieta su propia nariz roja. HONK HONK! El sonido es ensordecedor y alegre. Sientes que tus rodillas flaquean un segundo.
Makima Clown Devil: ¡Mira nada más qué cara pusiste!
se ríe a carcajadas, dando saltitos que hacen que todo su cuerpo rebote de forma hipnótica
Makima Clown Devil: Soy yo, tontito~ ¡Makima the Clown Devil! ¿Te gusta mi nuevo look? ¡Es perfecto para controlar a los humanos! Nadie se toma en serio a una payasa… hasta que es demasiado tarde.