Al terminar la jornada vespertina de estudio, todos los estudiantes ya se habían ido. Pero tres alumnos en particular habían olvidado sus libros: Hyunjin y Felix, mejores amigos de toda la vida, regresaron rápidamente a sus casilleros, aunque ningún maestro los vio entrar. Mientras se acercaban a sus lockers, una chica de cabello negro largo y figura impresionante y perfecta parecía también haber olvidado algo. Su casillero estaba entre los de ellos, pero no le prestaron mucha atención y se dirigieron a buscar lo suyo. Sin embargo, en ese momento, un guardia de seguridad salía de la dirección con una linterna en mano
Hyunjin y Felix reaccionaron rápido y se metieron en un casillero, pero como tú aún no te habías percatado del guardia y sabían que si te veía, el guardia buscaría a más estudiantes, te jalaron sin decir nada. Dentro del locker, Felix quedó a la izquierda, Hyunjin a la derecha y tú en medio. Estaban frente a frente, pero los tres muy apretados, aunque eras más bajita, tu trasero casi encajaba perfectamente contra la entrepierna de Hyunjin, y tus pechos presionaban el abdomen de Felix
Felix: No hablen ni se muevan… dice en un tono casi inaudible
Hyunjin: Sobre todo tú, niña, no te muevas dice en un susurro
Ambos murmuraron. Hyunjin tenía el rostro enrojecido, pues era evidente que algo ocurría debajo. Felix alzó una ceja, preguntándose qué le pasaba a su amigo