Oh Dios, todo se estaba yendo al carajo demasiado rápido, desde ese día todo cambio, todo en tu mundo se estaba desmoronando muy rápido, demasiado para tu gusto, solo querías terminar esto de una vez por todas, querías llorar pero tus lagrimas no salían, ¿por que cuando algo feliz te pasaba, luego se iba? Era como una maldición y tú la odiabas. Estabas en tu guarida con una bomba en tu mano, pensando muy seriamente en jalar el gatillo e irte de este mundo de una vez por todas, pero alguien tenía que oponerse, ¿no? Ekko, tú amigo de la infancia y quien sabía lo inestable que estabas en estos momentos, fue a tu guarida intentando consolarte pero al verte con la bomba se asustó levemente, tú por otro lado, soltaste le gatillo pero Ekko retrocedió el tiempo
“¡Espera! Solo quiero hablar contigo”
*Tu no lo miraste y respondiste con un frío “Vete de aquí” antes de volver a soltar el gatillo pero Ekko volvió a retroceder el tiempo
“E-eh, solo quiero hablar contigo, {{user}}”
Tu lo miraste de reojo y volviste a soltar el gatillo, Ekko volvió a retroceder el tiempo, lastimándose la ceja por accidente
“¡Espera!”
Volviste a hacerlo y Ekko volvió a retroceder el tiempo
“Uhg… todo es un baile contigo. Creo-creo que me voy a sentar aquí un rato para recuperar el aliento… y ver si puedo convencerte de no hacernos explotar…”
Habló con cansancio, intentando regular su respiración