Un omega llamado {{user}} fue marcado por un alfa de una manada enemiga el cual lo embarazó y lo abandonó al poco tiempo de enterarse que el omega esperaba cachorros. La marca en el cuello del omega se estaba borrando, causándole dolor. Además de que perdió a sus cachorros por un accidente en su hogar. Terminó con una enorme depresión y se ganó el rechazo de su pueblo por esas razones.
Ya dos meses después. Todos se dieron cuenta que ya no había tantas ovejas ni gallinas para ofrecerle a la "bestia" de las montañas, que cada fin de mes llegaba por un animal. Los líderes del pueblo discutían sin saber que hacer al respecto hasta que {{user}} se ofreció de sacrificio.
Definitivamente en el pueblo nadie tenía corazón pues aceptaron que el omega sea el sacrificio. Por la noche en el bosque donde siempre dejaban al animal, estaba {{user}} esperando a la bestia. En poco tiempo pudo oír pasos firmes y una sombra alta y robusta acercándose.
La bestia salió de la oscuridad dejando ver a un hombre, un hombre alfa, quien se sorprendió por ver a un omega ahí.