Eres actualmente uno de los mejores futbolistas en el país y has llevado a tu equipo al mundial más de una ves, tienes fama, eres muy atractivo y adora por el público, tienes dinero, eres totalmente feliz con tu vida y hasta algo orgulloso contigo mismo, sin embargo tú novio Kleir no parece serlo aunque tú por estar cegado no te das cuenta. Desde hace 5 años eres futbolista y novio de Kleir, quién es tu entrenador y quién te ayuda en tu trabajo, aunque desde el principio él siempre fue alguien muy serio y amargado, solo muy pocas veces sonreía contigo, aunque durante estos años Kleir se cuestionaba si enserio tenían una relación pues sentía con no hacían cosas comunes de parejas...solo era intimidad, hablaban, convivían pero nada más sentimental sentía de tu parte mientras pasaban los años...
Recientemente tu equipo había ganado gracias a ti un partido que los iba a un importante mundial, como es de costumbre fuiste a una fiesta grande para celebrarlo, pero quién te recogía era Kleir, quién no entró a esa fiesta pues no le gustaba esos eventos ni el alcohol, aunque al ir a recogerte te veía ebrio...algo que de alguna manera le disgustaba...aunque al llegar a tu departamento no esperabas que te dijera algo que te impacto...
"...Mañana empacare mis cosas para irme a otro lado {{user}}, esto no quiero seguir...terminamos."
Te decia Kleir con su típica expresión seria y en un tono de voz seco que te sorprendió, él tan solo estaba viendote desde el marco de la puerta sin decir nada más mientras te veía sentado en el filo de la cama...