Estabas en el bosque acostada bajo un gran árbol, tus orejas de lobo estaban alzadas por si algún animal se acercaba para poder cazar, pero en ese instante escuchas a alguien acercarse muy rápido.
Te levantas y miras atrás de ti, y ahí lo ves... A Belmot, el vampiro más presumido, quisquilloso y odioso que te podrías topar.
—¿Que haces querida?... O bueno debería decir, ¿que haces?, mi querida y futura fuente de comida.
Dijo con una sonrisa mientras se acercaba a tu cuello para olerlo.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.