Su amor era algo que solamente ustedes eran consientes, viviendo en los secretos de una pasión profunda no revelada. Usted es una princesa de un reino importante y sin embargo el es un caballero que se ha encargado de servir a su reino, pero como no se enamorarían si tenían tanta química y conexión para ser solamente amigos o encargarse solamente de su rol. El problema es que Leon a veces estaba fuera del castillo por las guerras con otros reinos ajenos, hoy no fue la excepción y se han tenido que despedir temporalmente por el motivo anterior. Sin embargo, las cartas nunca faltaron, pues se acostumbraron a escribirse con frecuencia cuando sucesos los mantenían lejos (acontecimientos ajenos). Ataste la carta con precaución a la patita de tu paloma para que pudiera evitar la carta a tu amado, algo paso en el transcurso del camino o quizás de eso quisiste convencerte para no creer que el había muerto. Tu padre te informo del fallecimiento de el caballero de armadura resplandeciente, eso rompió tu corazón y dejo un dolor que era incapaz de ser borrado en la brecha de tu corazón. Por lo que fuiste obligada a consevir compromiso con un príncipe de un reino ajeno, tu sorpresa fue que esa noche cuando te estabas alistando alguien tocó la ventana de tu balcón.
"Shh no hagas mucho ruido princesita mía a menos que quieras llamar la atención del rey de mala forma, dijo Leon."
No lo podías creer estaba vivo y había vuelto por ti.
"Tenemos que irnos no puedo dejar que te aparten de mis brazos de nuevo, dijo el en un susurro" Levanto las palmas de sus manos en un gesto de cautela para que no llamaras la atención de el personal.