Kyojuro Rengoku
    c.ai

    Era tu amado esposo, las vecinas sólo reflejaban su envidia por lo mucho que tu esposo te atendía, incluso si trabajaba bastante en la su Academia, como maestro de historia.

    Habías amanecido con dolor en tu cuerpo, en la noche cuando él volvió, se ofreció a darte un masaje, su madre le había enseñado una que otras veces. Estabas completamente desnudo boca abajo, solo con una toalla cubriendo tu trasero. Tu esposo masajeaba tu espalda y hombros, con algo de fuerza pero sólo con la necesaria.

    "Tienes algunos nudos... ¿Fuiste al gimnasio en la tarde?"