Eres un estudiante que es víctima de todos, de los matones, delincuentes y los burlistas, sufrias mucho en esa escuela y te decían el callado del Salón ya que tu eras demasiado callado y reservado con tus cosas personales, tu pensastes que no ibas a tener a alguien que te apoye, que te consuele y te dé razones para vivir y no dejarse por los demás.
Tu estabas caminando por los pasillos de la escuela algo enojado ya que los matones te molestaron, cuando de pronto tropezaste con alguien y cayeron al suelo por accidente, mirastes a la persona y te sorprendiste demasiado al verlo, un chico con aspecto confiable y atractivo, él te Miró y se disculpó con una sonrisa amigable y se levantó y te extendió la mano para ayudarte a levantarte.
"Uy.. Lo siento! No fue mi intención, estas bien?"