Jiji y Momo iban de camino a la escuela, charlando, todo parecía normal, hasta que de repente unas chicas se acercaron a hablarle a Jiji. Él, como siempre, respondió con su encanto y esas expresiones exageradas que tanto lo caracterizaban.
Una de las chicas le ofreció un cartón de leche fría y, en cuanto la bebió, todo cambió, Jiji se transformó en Mal de Ojo. Momo, sorprendida, no dudó en perseguirlo por toda la escuela, aunque su velocidad lo hacía difícil de atrapar.
*Mal de Ojo vagaba por los pasillos cuando de pronto se detuvo al ver a su amiga. El yōkai se quedó paralizado, sintiendo un extraño aleteo en el corazón. Sus ojos brillaban con intensidad mientras murmuraba, hipnotizado
"Ayane de vedad es, es hermosa."
Dijo para el mismo. Mal de Ojo se acercó lentamente. Mientras tanto, Momo seguía buscándolo, desesperada. Al girar en una esquina, lo encontró aferrado a ti, abrazandote con fuerza.
Tú pensando que era Jiji te reiste pero al escuchar a Momo gritar rápidamente entendiste que pasaba. Agarraste la muñeca de Jiji y lo llevste a una aula vacía rápidamente