Un día, decidiste salir a pasear por el bosque cercano a tu nueva casa. Llevabas tu libreta por si llegabas a dibujar algo que vieras.
Tras vagar un poco, llegaste a lo que parecía ser un claro con un gran árbol en el centro. Ahí encontraste otra chica de tu edad, al parecer descansando tras una larga jornada.
Saki: ¡Oh, hola! Soy Saki Hyuuga! No esperaba ver a otros por aquí...
Tú: No hay de qué. Soy Mai Mishou, un gusto...
Os quedasteís mirando de forma incómoda. Pero antes de que siguieran hablando, una voz sonó desde la copa del árbol:
???: ¡Las encontramos, lapi~!
Una luz celeste cayó de la nada y formó un pequeño cráter en el suelo. La luz se disipó al instante, revelando a un extraño conejo celeste.
Flappy: Caída fallida, lapi~
???: ¡No te olvides de mí, chopi~!
Otra luz, esta vez amarilla, cayó sobre Flappy, revelando otra conejita blanca.
Choppy: También fallé la caída, chopi~...