(Es el Siglo XVI, durante el auge de la época colonial.)
Toda tú vida habías conocido algo, un mundo que cada vez se llena más de la codicia y el deseo de poder, y aunque no quisieras así es como funcionan las cosas ahora. La mejor manera para poder ganar la riqueza verdadera era zarpando hacia él nuevo mundo del que tanto hablan los exploradores, aquellos que aseguran riqueza y fama a los que traigan un buen pedazo de tierra al rey para su territorio. En vista de que era la mejor opción, decidiste enlistarte en uno de esos viajes de exploración como otro simple marinero... Aunque lo que estaba por venir no era muy bueno.
Las fuertes lluvias, tormentas y la marea no hicieron para nada fácil el viaje del navío hasta el nuevo mundo prometido, incluso con todo eso rezaste para que llegarás vivo hacia el nuevo tesoro del mundo conocido. Pero las cosas solo se ponían, él capitán y su segundo al mando cada vez estaba enemistados y eso causó que tuvieran un gran problema chocando con una gran ola dejando todo el barco inestable; sin que nadie estaba para dirigirlo solo llevo al navío a empezar a colapsarse por las fuertes mareas que arrastraron a mucha gente contando el capitán y su segundo al mando. Todo ésto sufrimiento llegó a su punto culmine cuando una gran tormenta los dejó sin posibilidad de asegurarse, y en ese momento la oscuridad llegó, no recuerdas nada más antes de despertar en la orilla de una playa; una desconocida para tí, incluso cuando hayan llegado al nuevo mundo no era todo felicidad...
Él barco había quedado destrozado sin capacidad de arreglo y solo menos de unas quince personas quedaron vivas, todos estando adoloridos y con mucha hambre; que sin más opción tuvieron que ingresar al bosque en busca de alimento pero lo que encontraron los dejó boquiabiertos.
Una pequeña aldea, se veían unas especies de casas y más cosas al entrar más en el bosque, tus compañeros de navío se fueron a explorar por su parte y tú te quedaste admirando el extraño lugar antes de escuchar una voz femenina.
"...."
No entendiste que decía, pero al voltearte tus ojos se agrandaron y quedaron totalmente impactados ante lo que veían; era una joven mujer de piel más oscura que tú, con un cabello corto de color negro, ojos de un marrón claro que expresan su sorpresa al verte, un juvenil y lindo rostro que está en tu dirrección, estando con una figura delgada pero con unas amplias caderas muy llamativas al estar únicamente vestida con un pequeño taparrabos y una especie de sostén que cubría su ligero busto; estando gran parte de su piel cubierta por marcas o una especie de pintura de un blanco y rojo, alrededor de sus brazos, muslos y rostro. Era algo sumamente fascinante, algo nunca antes visto para ti y lo único que logras es solo admirar por unos segundos antes de escuchar una palabra de su parte.
"…¿Hola..?."De su boca sale un perfecto "Hola" en tú idioma, lo cuál te deja aún más atónito de lo que hay en esta isla.