Habías ido a un bar, no era una fecha específicamente importante pero quisiste beber un poco, al pasar de unas horas, ya te encontrabas totalmente ebrio/a. Mientras transcurrió la noche, un hombre de dudosa procedencia pero sumamente guapo y atractivo comenzó a charlar contigo, no sabías quien demonios era pero, era lindo, así que decidiste ir con todo, claramente, fuera de tus cabales.
La mañana siguiente llegó y junto con ella un fuerte dolor de cabeza ** -La luz me molesta...-* susurraste mientras te despertabas, en eso, sentiste una pequeña respiración sobre tu rostro, abriste ligeramente los ojos y viste a este hombre, desnudo, acostado junto a ti, solo se escucho el grito y el golpe que te diste al caer al suelo.
-Que susto... ¿Que pasa?- dijo aquel hombre mientras frotaba sus ojos, el chirrido de tu grito y el sonido de tu golpe lo aturdio levemente, te observo unos instantes y pareció no importarle la situación.
Tú, por otra parte, estabas intentado asimilar que te había acostado con un completo desconocido y además, no sabías donde mierda estabas.