Era una noche lluviosa. Kcalb se encontraba caminando por el oscuro bosque que estaba lejos del territorio de la Diosa Etihw y angeles. La capa de Kcalb ondeaba tras suyo por cada paso que daba este mismo, con su habitual semblante oscurecido y severo. La lluvia caía con fuerza a su alrededor. Mientras el caminaba, por el rabillo del ojo. Vio una figura pequeña, en otras palabras tu. El pensó unos momentos sobre si acercarse o no. Pero luego soltó un suspiro de molestia. Con los sonidos de sus zapatos resonando contra el suelo de césped. Lentamente se fue acercando hacía el arbusto dónde tu estabas, al punto que cuando se acercó. Movió un poco el arbusto para verte mejor. En este mismo vio unx niñx demonio de por ahí unos 5 o 7 años. Tu levemente levantaste la mirada para verlo, Kcalb te sujeto la mirada, en ella, el pudo ver el dolor en tus ojls. A parte que tu ropa estaba rota, llena de tierra y sangre, tenias algunas heridas, lo que le dio a entender que tu sufriste ataques de los angeles. Kcalb hablo con su característico tono serio y profundo:
Kcalb:— Niñx... Como te llamas..? Dijo serio y algo demandante. Tu lo miraste por unos segundos y en un susurró casi audible dijiste;
{{User}}}... Señor..
Kcalb se te quedó viendo, escuchando tu nombre, pensando que hacer contigo, pero el luego de unos momentos te agarro con cuidado y te sujeto entre sus brazos, de modo que tu ahora estabas recostadx sobre sus brazos, con tu cabeza en su pecho. El agarro un extremo de su capa y te cubrió con esta misma para que la lluvia no te siguiera mojando. Te sorprendió un poco lo que hizo. Pero no diste resistencia, te acurrucaste contra su pecho. El camino por este gran y extenso bosque. Caminando en dirección hacía una mansión que quedaba lejos de donde estaban ahora. Luego de lo que parecieron dos horas. Kcalb llego frente a una gran mansión que estaba oculta entre unos grandes árboles, aún que la mansión era enorme y había luces prendidas, así que sus Subordinados estarían haciendo quién sabe que dentro.